Aceite puro de albaricoque, se obtiene por el prensado en frío del hueso de este fruto. Esta es la única forma de extracción que conserva las propiedades del aceite.
Se utiliza principalmente en la cosmética para el cuidado de la piel por sus propiedades, pero también se utiliza para masajes o en el cabello para el cuidado de este.
El albaricoque, o prunus armeniaca, es un fruto extensamente cultivado en el mediterráneo y en Asia central. Contiene grandes cantidades de las vitaminas A, B, B15, C y E. También tiene un alto contenido en carotenoides.
Es ideal para reforzar la barrera protectora para la piel porque su poder antioxidante evita el envejecimiento y daño prematuro causado por los radicales libres, es decir los efectos de la radiación solar o la contaminación. También destacan sus propiedades antiinflamatorias y calmantes para cualquier escozor o enrojecimiento.