Basati nace del encuentro entre dos almas y dos geografías:

Geraldine nacida en México, portadora de saberes antiguos y de rituales ancestrales; y Xabat nacido en el País Vasco, con la fuerza verde de la tierra, el mar bravo y una profunda conexión con lo natural.

Desde 2013, hemos cultivado un oficio que mira hacia atrás para crear hacia adelante.

Rescatamos formulaciones olvidadas, farmacopeas tradicionales; las re-imaginamos con respeto, conocimiento y una profunda obsesión por los aromas, las texturas y el poder silencioso de las plantas.

Más que una marca, Basati es un puente entre lo ancestral y lo contemporáneo, entre la piel y la tierra, entre el perfume y el alma.

Cada producto que creamos es completamente artesanal.

Creemos en lo hecho a mano, en la belleza que nace del tiempo, de los procesos cuidadosos, del contacto directo con la materia viva.